Al interior de las granjas intensivas

La Unión Europea ya reconoce las pruebas científicas que demuestran que los animales de producción experimentan emociones que van desde el placer hasta el sufrimiento.
 
Sin embargo los productores intensivos continúan enjaulando o atando millones de animales en condiciones inadecuadas (sin enriquecimiento), tratándolos como máquinas en una línea de producción. 
 
Los productores del modelo orgánico mantienen los animales según las cinco libertades, una serie de principios basados en la ciencia y establecidos por el consejo de Bienestar en Animales de Granja del Reino Unido:  
 
1. libertad de hambre y sed.  
2. libertad de incomodidad.  
3. libertad de dolor, lesiones o enfermedades.  
4. libertad para expresar comportamiento normal.  
5. libertad de miedo y angustia.   
 
Los animales del sistema de producción intensivo no experimentan ninguna de éstas. El sufrimiento incesante es un ingrediente de todos los lácteos y cárnicos producidos de forma intensiva.  

¿Cómo producen los huevos las granjas intensivas?

Producción intensiva de huevos, Colombia

Tres cuartos de todas las gallinas ponedoras son confinadas en galpones con hasta 90.000 aves. Una gallina del modelo intensivo puede ser una de las diez aves embutidas en una batería de jaula diminuta. Ella nunca extenderá sus alas. Nunca irá afuera a caminar o picotear la tierra. A la gallina se le impide poner huevos en un nido. 
 
Un tercio del pico es removido para evitar que picotee a las otras gallinas que están embutidas a su alrededor. La falta de movimiento hará que sus huesos sean quebradizos y propensos a rupturas. 

¿...y el tocino?

Una cerda reproductora del modelo intensivo está confinada durante toda su vida, metida en un compartimiento tan estrecho que no puede darse la vuelta. También puede estar atada con una cadena corta. Padece de huesos débiles, músculos gastados, problemas de corazón, cortaduras y abrasiones insoportables. La mala calidad del aire causa infecciones pulmonares y otros problemas respiratorios.  
 
En muchos países, los cerdos para engorde son mantenidos en interiores, en corrales hacinados, mugrientos y con pisos de concreto o de tablilla. A menudo, hay poca luz natural.  
 
Impedidos para comportarse normalmente,  es común que los cerdos recurran a morder colas y masticar orejas.

Los productores responden recortando dientes y cercenando colas -mutilaciones que normalmente se llevan a cabo sin anestesia y con frecuencia generan un dolor prolongado. 

todo este dolor es evitable

Hay alternativas claras para la cría intensiva. El Proyecto de Granja Modelo de la WSPA ofrece una demostración de prácticas de producción rentables y sin crueldad.  
 
Usted puede ayudar a la WSPA a acabar con la producción intensiva escogiendo alimentos orgánicos o producidos en pastoreo. 

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