
En los barrios más pobres de la capital colombiana, hay un aproximado de 7.000 caballos que trabajan transportando enseres, comida y basura. Alrededor de 18.000 personas de la ciudad dependen de estos animales para obtener un ingreso.
A menudo, los caballos son sobrecargados, maltratados y se les hace trabajar en exceso. Sin los cuidados de salud que necesitan, comida adecuada y agua limpia, las vidas de trabajo de estos animales, son miserables y se ven acortadas.
La WSPA está trabajando con la sociedad miembro Fundación El Refugio Animal, la Universidad San Martín y la policía de Bogotá para mejorar las vidas de los caballos y las de sus dueños.
La WSPA cree que la solución al problema de los caballos mal atendidos es trabajar estrechamente con los dueños y enseñarles cómo cuidar a sus animales.
Esta creencia define el trabajo de la WSPA con nuestros aliados estratégicos en Bogotá:
• Los funcionarios de sanidad animal entrenados por la WSPA hablan con los dueños de los caballos sobre nutrición y cuidados básicos, métodos de manejo y tratamientos de enfermedades comunes.
• Un equipo de herraje muestra cómo cuidar cascos y extremidades y enseña a los dueños a herrar sus caballos.
• Los estudiantes de veterinaria y el personal de El Refugio están capacitados en cuidado de caballos.
• Animamos a la autoridad de tránsito de Bogotá a reconocer las leyes que protegen a los caballos trabajadores y damos asesoría sobre cómo mejorar el bienestar en cooperación con los dueños.
Junto con el trabajo educativo y de prevención, la WSPA reconoce también la necesidad de tratar enfermedades y lesiones existentes. Dos clínicas para equinos han sido abiertas en Bogotá para tratar caballos enfermos y heridos y una nueva unidad móvil educa a las comunidades a través de campañas comunitarias y funciona como ambulancia para equinos.
La vida de los caballos trabajadores de Colombia está mejorando. Su apoyo ayudará a la WSPA a hacer más en esta importante labor para aliviar el sufrimiento animal en el mundo.