“Un símbolo de esperanza”: protegiendo a los animales de Myanmar (Birmania)

El ciclón Nargis impactó Myanmar en Mayo de 2008, dejando cerca de 85.000 víctimas humanas mortales. El desastre también destruyó vastas áreas de la región del Delta de Ayeyarwady y exterminó un estimado de 48 millones de animales, convirtiéndose en el peor en la memoria del país.

Como una de las pocas organizaciones no gubernamentales con acceso autorizado a Myanmar durante las semanas siguientes, el equipo veterinario de la WSPA estuvo siempre destinado ha marcar una gran diferencia en las comunidades más afectadas. Sin embargo, las condiciones encontradas al llegar -poca infraestructura, escasez de agua potable, instalaciones veterinarias en ruinas- hicieron que los logros del equipo desplegado por la WSPA Asia, se hicieran más destacables.

Difícil situación de bienestar animal

La valoración inicial hecha por la WSPA mostró que perros y otros animales de compañía habían capeado la tormenta relativamente bien, habiendo sido protegidos por sus dueños al esconderse de la furia del ciclón.

Desafortunadamente, no fue posible decir lo mismo de los animales trabajadores; más del 50% de los que estaban en la zona del delta, perecieron tras el impacto. El ganado y los búfalos sobrevivientes – traumatizados, estresados o lesionados– resultaron vulnerables a enfermedades mortales.

La evidente necesidad de bienestar animal, combinada con la dependencia que las personas locales tienen del ganado y los búfalos, para arar la tierra y proveer las cosechas de arroz, enfocó los esfuerzos de la WSPA en los animales de trabajo.

Dr Tim Myers, de la WSPA, describe la devastación

Dr Ian Dacre revisa uno de los pocos animales que quedaron en Konyin Kone, Irrawaddy Delta

“Durante una de nuestras jornadas veterinarias por los canales de Bogale, arribamos a una pequeña población llamada Khun The Chaung, la cual, obviamente, había estado bajo las aguas, igual que las otras.

Averiguamos con los grajeros y supimos que sólo 37 de los 240 búfalos de la villa habían sobrevivido a la tormenta. Entonces, ofrecimos examinarlos para tratar a los enfermos y vacunar a los saludables.

Después de valorar a uno y tras una pausa incómoda, me di cuenta que éste era el único búfalo que quedaba en la villa: los demás habían sucumbido al brote de septicemia hemorrágica que subsiguió.

Probablemente, este fue el animal más importante que vacunamos; no sólo por el bien del animal sino porque era un símbolo de esperanza para las personas de la población."

Lo que logramos con su ayuda

La generosidad de los simpatizantes de la WSPA, en respuesta a nuestro llamado de emergencia para ayudar a Myanmar, hizo que el equipo pudiera desplegar una operación integral de gran impacto, trabajando con el Departamento de Veterinaria y Cría Ganadera del país (LBVD).

En las primeras semanas de la operación de recuperación, el equipo de atención de desastres de la WSPA:

  • Estableció y manejó con el LBVD cuatro Centros de Asistencia de Emergencia para los Animales, con colaboración de la Humane Society International. El equipo proveyó tratamiento a más de 530 animales (para casos de neumonía, heridas y otras afecciones)- desde ganado hasta gatos.

  • Vacunó y controló parásitos en más de 3.700 reses y búfalos (en los centros), protegiéndolos de la fiebre aftosa y otras enfermedades que podrían ser mortales; otras actividades de vacunación fueron desarrolladas en otros escenarios del desastre.

  • Proveyó 120 toneladas de comida para animales, distribuidas alrededor de la zona afectada.

  • Donó medicinas a miembros del LBVD, las llevó y financió el traslado.

  • Realizó jornadas veterinarias en poblaciones remotas, llevando conocimiento y equipos a los animales y las comunidades que más los necesitaban.

Tim explica cómo fue recibida la intervención de la WSPA

Dr Tim Myers descarga comida para los animales de Myanmar

“Al llegar a las poblaciones para asistir a los animales, era común ver sólo cinco o seis búfalos en las calles; sin embargo, al momento de tomarnos una taza de te con los ancianos del pueblo, el camino podía llenarse de ganado, búfalos y granjeros emocionados.También podía haber cerdos con niños sorprendidos, cabras tan curiosas como sus dueños y algunos perros heridos.

Los granjeros conocían a sus búfalos como a la palma de su mano. Durante las valoraciones, nos proveyeron datos muy precisos sobre sintomatología clínica e historias, al tiempo que se ocupaban de frotar el cuello de sus animales.

No estoy seguro de si entendían bien las explicaciones de los diagnósticos -dadas por nuestros traductores- pero sabían que estábamos proveyéndoles medicinas, tratamientos contra parásitos, multivitamínicos y que además, sus animales estarían bien pronto.

Estas personas sabían que el eje de sus comunidades estaba protegido contra enfermedades atroces y fatales."

Para un futuro más seguro

El equipo de la WSPA completó su intervención de emergencia en julio pero, si una propuesta de financiación de Naciones unidas tiene éxito, regresará a finales de este mes al Delta de Ayeyarwady.

Una visita de seguimiento nos permitiría reconstruir la infraestructura veterinaria local; proveer capacitación a los veterinarios locales sobre mejores practicas en temas de nutrición, tratamiento de parásitos y medicina interna y además, proveer más auxilio y actividades de prevención -muy necesarias, por cierto.

También hay un programa de reducción de riesgos planeado para el 2009/10. Esto ayudará a varias comunidades vecinas del delta a prepararse para las inclemencias del clima, mostrando cómo almacenar comida de forma segura y cómo construir albergues adecuados para los animales trabajadores. El conocimiento puede ser después compartido con otras comunidades y replicado alrededor de la zona, ofreciendo protección para los animales y la seguridad alimentaria en el caso de otro impacto del clima.

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