Nov 28, 2010

Las peores lluvias de las últimas cuatro décadas en Colombia, asociadas con el fenómeno de La Niña, han afectado seriamente al país, obligando a cerca de 600 municipalidades a enfrentar emergencias y generando serios problemas de bienestar animal.
En las últimas semanas, la situación ha tanto que el gobierno declaró el Estado de Calamidad Pública para 28 de las 32 provincias del país. Varios millones de animales han tenido que ser desplazados y muchos miles han muerto.
Un equipo de la WSPA y su Unidad Veterinaria de Respuesta a Emergencias (VERU – coordinada con la Universidad CES de la ciudad de Medellín) estuvieron toda una semana en una zona de desastre a los alrededores de la capital, Bogotá, en área rural del municipio de Mosquera, territorio de granjas lecheras y cultivos de hortalizas y flores.
En las valoraciones iniciales, la WSPA encontró que los granjeros se estaban moviendo rápidamente para sacar a sus vacas de las zonas inundadas (más de 5.000 cabezas fueron evacuadas hacia diferentes regiones cercanas del país que están a salvo de las lluvias por el momento), pero había una gran preocupación por unos grupos de caballos que estaban aislados por las aguas y que no podían ser llevados a lugares secos para salvarlos pues, aún en bote, era complicado acceder a ellos.
Mientras evaluaba las posibilidades y buscaba el apoyo de la Defensa Civil Colombiana para iniciar el rescate de los caballos, el VERU de la WSPA y el CES brindó primeros auxilios a perros y gatos de las comunidades de la zona y algunos caballos, cabras y asnos recibieron tratamientos preventivos.

Después de coordinar los elementos necesarios, la WSPA se embarcó en la difícil y complicada tarea de rescatar a los grupos de caballos, con la idea de salvar a tantos individuos como fuera posible. Finalmente 21 caballos y 6 toros fueron rescatados de las aguas. Estos animales estaban sufriendo de varias lesiones, hipotermia, infecciones dermatológicas y deshidratación. Después de el rescate, fueron llevadas a una granja privada ubicada lejos del área inundada y esperaron ahí a sus dueños para que pasaran a buscarlos.
“La oficial veterinaria de la WSPA me preguntó dónde habían quedado mis caballos, se lo indique y con su equipo empezaron a rescatarlos. El 95 o el 98% de los animales que habían quedado en el agua se salvaron gracias a la WSPA, yo les agradezco de todo corazón lo que hicieron es un grupo impecable, el Doctor Zuluaga con todos sus muchachos. Mi familia y yo estamos muy agradecidos por ayudarnos a sacar nuestros animales.” dijo Martín Vásquez, granjero de la zona.
Aunque las lluvias -y en algunos casos las inundaciones- continúan, se ha determinado que ya no hay necesidad de que la WSPA permanezca en el aérea; sin embargo continuamos monitorizando de cerca el invierno en Colombia e identificando escenarios donde el nivel de necesidad de los animales haga necesaria nuestra intervención. Pronto les contaremos cuál es la próxima parada del equipo de atención de desastres de la WSPA.