Apr 26, 2010

Una propuesta desastrosa de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) podría ser el fin de la moratoria sobre la caza de ballenas con fines comerciales, vigente desde hace 24 años. De ser adoptada en junio, ésta sería una sentencia de muerte para casi 13.000 ballenas en los próximos 10 años.
La propuesta, que emergió al finalizar dos años de negociaciones para decidir el futuro de la CBI, enfocadas a la resolución del conflicto entre naciones a favor y en contra de la caza de ballenas, sugiere que a Noruega e Islandia se les permitiría dar muerte a hasta 760 ballenas minke y de aleta cada año en el Atlántico Norte. El acuerdo legitimaría las crueles cacerías y abriría las compuertas para que esta práctica arcaica e innecesaria se expanda.
Esta propuesta sólo muestra lo lejos que está la CBI de los valores modernos -no tiene en cuenta el hecho que atacar ballenas con arpones explosivos es algo terrible y falto de toda humanidad. Los movimientos para resucitar la agonizante industria ballenera del mundo son grandes pasos hacia atrás para el bienestar animal y la conservación a nivel global.
Organizaciones de conservación y bienestar animal, incluyendo la WSPA, están unidas en la oposición a esta propuesta, la cual, de ser aprobada:
Concedería, por primera vez en 25 años, cuotas de caza de ballenas con fines comerciales, echando abajo la moratoria existente.
Significaría un aval internacional a un sufrimiento animal innecesario.
Establecería un precedente para otros países que quieren iniciar cacerías de ballenas con fines comerciales.
Permitiría la caza con fines comerciales en un santuario para ballenas.
No podría afrontar adecuadamente las lagunas jurídicas de la moratoria, así, en 10 años, la CBI enfrentaría el mismo punto muerto.
Echaría por tierra 20 años de críticas de la CBI a Japón, Noruega e Islandia por su desacato a la moratoria internacional.
Haría que los contribuyentes (impuestos) de las naciones anti caza subsidiaran la caza de ballenas con fines comerciales.

La caza de ballenas también tiene una fuerte oposición en Noruega. Esta semana, las organizaciones locales de bienestar animal Dyrebeskyttelsen Norge y NOAH – for dyrs rettigheter entregaron a un miembro del parlamento noruego (que además es el líder del Comité de Industria y Negocios) una petición firmada por más de 4.000 personas de ese país que se oponen a la política ballenera del gobierno.
La WSPA trabajará arduamente en cabildeo con los gobiernos antes de junio para desbaratar este peligroso trato y, en cambio, fortalecer una perspectiva sana sobre el futuro de la CBI como un organismo para manejar la conservación y el avistamiento de ballenas.
Por favor, ayúdenos a mostrar al gobierno de noruego que la caza de ballenas no es bueno ni para estos animales ni para la reputación del país – firme nuestra petición ahora.