Mar 6, 2009

La WSPA y las principales organizaciones anti caza de ballenas del mundo reprueban los planes de permitir esta práctica en aguas costeras japonesas. Hacemos un llamado a los gobiernos para que se opongan a este acuerdo, que podría acabar con la prohibición a la caza de ballenas con fines comerciales que rige internacionalmente.
Greenpeace, la IFAW, la WSPA y muchas de las sociedades miembro están tremendamente preocupadas con el hecho de que la Comisión Ballenera Internacional (CBI) esté considerando la posibilidad de permitir la caza de ballenas con fines comerciales en aguas japonesas, ya que esto podría generar la muerte cientos de ballenas a través del uso de arpones explosivos. La ciencia ha demostrado que no hay manera de dar muerte a estos animales en el mar sin causarles un sufrimiento terrible.
La próxima semana, en Roma, habrá una reunión de la CBI en la cual se discutirá el futuro de la organización, incluyendo la posibilidad de conceder una cuota de caza de ballenas a Japón. La WSPA ha liderado la producción de un documento, firmado por 26 organizaciones, reprobando la propuesta que está negociando vidas de animales.
El acuerdo propuesto otorga a Japón permiso para cazar ballenas en sus aguas costeras a cambio de una reducción en su mal llamada ‘caza de ballenas con fines científicos’ en el Santuario de Ballenas de la Antártica. Esta medida no solamente le da credibilidad a la noción de que hay una razón científica para la caza de ballenas, sino que también hace de esta práctica algo aceptable.
El documento mencionado expone las amenazas reales que supone este acuerdo, incluyendo la posibilidad de tumbar la prohibición internacional a la caza de ballenas con fines comerciales que rige desde 1986. Es necesario que los gobiernos miembros de la CBI se opongan a la propuesta.
La WSPA y varios miembros de la red Whalewatch, conformada por organizaciones que se oponen a la caza de ballenas por razones de bienestar animal, asistirán a la reunión como observadores.
Claire Bass, Gerente del Programa de Mamíferos Marinos de la WSPA, comentó al respecto: ‘Japón ha sacrificado cruelmente cerca de 11.000 ballenas, desafiando descaradamente la prohibición global. La propuesta de la presidencia recompensaría este comportamiento. Las ONG están unidas en la idea de que eso es algo más que inaceptable’.
Y agrega Bass: ‘Para salvar realmente a las ballenas, los gobiernos deben hacer algo más que sólo evitar la extinción de las especies. Deben proteger a todos estos animales de la crueldad, Lo que hará este acuerdo es mover la crueldad del Océano Antártico al Pacífico norte’
El documento también rechaza las afirmaciones de las naciones cazadoras, según los cuales la CBI está al borde del colapso. Sin embargo, los defensores de la causa sí creen que la Comisión, la cual tiene la responsabilidad del manejo de la caza y la conservación de las ballenas del mundo, ha perdido su sentido de perspectiva.
Aunque Japón, Islandia y Noruega son los únicos países que quieren cazar ballenas con fines comerciales, la comisión dedica una gran cantidad de tiempo y energía en negociar si sí o no y cómo levantar la prohibición y mientras tanto, las ballenas del mundo siguen extremadamente desprotegidas contra la creciente cantidad de amenazas a las que se enfrentan, las cuales incluyen, entre otras, la contaminación química y sonora, el cambio climático y el exceso de pesca; además de la posibilidad de ser muertas por redes pesqueras.
La WSPA cree que la IWC necesita restablecer sus prioridades respecto a la protección de las ballenas y no la caza de las mismas.